La moda española se mantiene al alza

 

 

    El negocio español de la moda mantiene el impulso a pesar del entorno desafiante para el sector, protagonizado por los vaivenes en el consumo de moda y la profunda transformación de esta industria. Pese a ello, la gran mayoría de las empresas del sector mantienen los ritmos de crecimiento, se muestran optimistas respecto al futuro y afrontan estos desafíos a golpe de revolución digital, con la mirada puesta en el nuevo consumidor.

 

 

 

 

El 63% de las empresas señala que creció en 2017 y ocho de cada diez prevén que sus cuentas mejoren a lo largo del ejercicio actual. Sin embargo, una minoría creciente de compañías empeoraron su desempeño durante el pasado año y sólo un 21% prevé una mejora sustancial de sus magnitudes en 2018, frente al 32% del año anterior. Asimismo, el 11% de las empresas redujo su plantilla en 2017 y el 10% apunta a que continuará reduciéndose este año.

De esta forma, aunque una gran mayoría de las empresas continúa mejorando sus magnitudes, vuelve a observarse una polarización en el sector, donde una parte significativa de las empresas españolas sigue manteniendo una percepción negativa sobre la evolución de su negocio.

 

Distribución e internacionalización

El pasado ejercicio fue el más duro en cuanto a consumo desde 2013 y, a pesar de su optimismo de cara a este año y los próximos, las empresas del sector han aumentado su prudencia a la hora de embarcarse hacia el extranjero o ampliar su red comercial. El 46% del total de compañías encuestadas afirma estar planeando su entrada en un nuevo país a lo largo de 2018. Sin embargo, esta tasa es menos acusada que en años anteriores. Por otra parte, el 22% de las empresas aseguran que planean salir de un mercado en el que actualmente operan, frente al 10% del año anterior.

La red de distribución de las empresas de moda se mantendrá también estable a lo largo de este ejercicio, según las predicciones de la mayoría de operadores. Después de años de expansión y ampliación de puntos de venta, los grupos de moda empiezan a asentar sus canales y a focalizarse en el buen funcionamiento de tiendas, franquicias y puntos de venta multimarca. Cinco de cada diez compañías del sector afirma que ampliará el volumen de establecimientos propios a lo largo de este ejercicio, frente al 61% de 2017 y el 70% de 2016. Por otro lado, la cifra de empresas que planea cerrar tiendas este año asciende al 9% de los encuestados, frente al 3% del ejercicio pasado.

 

 

 

 

Ecommerce y omnicanalidad

En plena digitalización de la industria de la moda, el ecommerce es la apuesta de futuro de la mayoría de las empresas. Por primera vez, el 32% de las empresas creen que el canal online será el más importante para el sector a medio y largo plazo, frente al 28% que apunta al canal multimarca o el 19% que lo lo hace por las tiendas propias.

La omnicanalidad se ha convertido asimismo en una exigencia del consumidor que, más allá de una atención especializada en cada uno de los canales de la marca, demanda una consistencia en todos los puntos de contacto con la misma. Este hecho obliga a las empresas a adaptar sus procesos y estructuras a una transformación que acaba de comenzar. En 2018, el 86% de los operadores del sector afirma que ya ha iniciado un plan para adaptar sus procesos a la omnicanalidad, un punto superior a los datos del año pasado. La transformación tecnológica es constante, por lo que esta transformación estará en permanente evolución. En este sentido, sólo el 3% de todas las compañías asegura haber terminado ya su proceso de adaptación a la omnicanalidad.

Para fundamentar esta apuesta hacia el canal online y la omnicanalidad, gran parte de las compañías del sector ha tenido también que reestructurar sus equipos y reforzarlos en el área online y digital en los últimos años. En 2018, la mitad de empresas cuenta ya con un director de ecommerce, cuatro puntos más que en el ejercicio precedente. Siguiendo esta tendencia, el 63% de los operadores buscará nuevos perfiles profesionales relacionados con el canal online, nueve puntos más que en 2017.

Por otro lado, las inversiones para adaptarse a las nuevas generaciones ha sido uno de los datos recogidos por primera vez en el Barómetro de Empresas de Moda 2018. El envejecimiento de la población y la entrada en juego de nuevas generaciones de compradores que han crecido con hábitos distintos en una sociedad digitalizada y en constante cambio, son algunos de los retos que afrontan las empresas en el nuevo contexto económico. De hecho, el 87% de los operadores asegura haber realizado ya algún cambio para adaptarse a las demandas de los nuevos consumidores.

Entre el tipo de medidas adoptadas, la mitad de empresas ha optado por enfocarse en modificar su estrategia de comunicación. Por otro lado, el 26% ha reconsiderado sus canales de distribución, mientras que el 14% ha apostado por rediseñar su imagen de marca. En menor grado, el 8% de los operadores considera que la mejor opción para atraer nuevos consumidores es la renovación del espacio físico, mientras que sólo el 2% ha elegido modificar su política de precios.

Otro de los aspectos en los que profundiza por primera vez la octava edición del Barómetro es la politica de descuentos y promociones, planificacion de la demanda y la disribución de los excedentes a final de temporada. En este sentido, el 66% de las empresas afirma utilizar sistemas informaticos de planificacion de la demanda. Asimismo, las tácticas más utilizadas para derivar el stock de final de temporada son el outlet propio, seguido de las rebajas y los outlets de terceros.

 

Previsiones empresa

Las previsiones sobre los precios en las empresas del sector han abandonado el estancamiento de los últimos años. Ahora, asciende claramente la tasa de compañías que prevé un incremento de

sus precios durante el presente ejercicio.

En concreto, el 29% de los grupos de moda en España asegura que sus precios se incrementarán a lo largo del ejercicio actual, frente al 17% del año anterior. El 5% de ellas mantienen que esto ocurrirá con toda seguridad y el 24% apunta que la subida es probable.

Sin embargo, la mayoría de las empresas  continúan apuntando que los precios de sus productos no sufrirán ninguna variación durante 2018, disminuyendo desde el 74% registrado en 2017.

Por otro lado, sólo el 3% de las compañías encuestadas prevén que sus precios probablemente se reducirán en 2018, seis décimas menos en comparación con el ejercicio precedente.

Previsiones sector

Una vez más, las previsiones sobre la subida o bajada de los precios en el sector de la moda no acaban de coincidir con lo que ocurrirá con los precios de las propias empresas, siendo estos últimos más prudentes a la hora de hablar de sus planes empresariales.

El 39% de las compañías encuestadas considera que los precios de venta de los productos del sector aumentarán durante 2018, frente al 33% del año anterior. Entre ellas, el 4% cree que se incrementarán con toda seguridad y el 35% que probablemente lo hará.

Por su parte, el 53% de los grupos de moda prevé que los precios del sector se mantendrán estables este año, seis décimas por debajo respecto al ejercicio precedente.

Por último, el 8% de las empresas encuestadas estiman que los precios del sector de la moda disminuirán de forma probable, igualando el mismo porcentaje del año anterior.

 

Consumo: comportamiento

El comportamiento de los consumidores a la hora de comprar productos de moda ha experimentado grandes cambios en los últimos años. La lenta recuperación del consumo tras la crisis, el arraigo de los descuentos y promociones durante casi todo el año o el impulso del ecommerce son sólo algunos de los factores que han modificado la manera de comprar moda.

 

 

 

 

En primer lugar, la mejora de la salud de las cuentas de las empresas del sector ha ido ligada a un aumento de las compras por parte de los consumidores. En concreto, casi la mitad de los operadores de este negocio afirman que los consumidores han incrementado su gasto medio durante 2017 o en lo va de 2018, es decir, han elevado el ticket medio en cada una de sus compras en el último año.

Por otro lado, más de la cuarta parte de las empresas también considera que los consumidores se muestran menos receptivos hacia las promociones en 2018. El 27% de los grupos de moda asegura que los clientes se han vuelto menos sensibles a los descuentos o están menos predispuestos a sentirse atraídos por las rebajas y descuentos, un punto menos en comparación al año anterior.

A pesar de que las empresas han notado un aumento del gasto medio de sus consumidores, también han advertido que tienen más reparo a la hora en realizar un desembolso o decidir qué productos de moda adquirir. Otro factor negativo en el comportamiento del consumidor es, en opinión de las empresas, la frecuencia a la hora de acudir a las tiendas.

El 26% de los operadores del sector aseguran que sus clientes son en 2018 menos cautos con el gasto, frente al 36% que lo afirmaron el año pasado. Es decir, aumenta el ratio de consumidores prudentes a la hora de realizar un gasto en tiendas de moda. La proporción, en línea con las registradas en los ejercicios precedentes, experimentó su mayor caída cuando se redujo de un 58% en 2015 hasta un 34% en 2016.

Por su parte, la percepción de la constancia en las visitas de los consumidores a los puntos de venta de las empresas del sector por parte de las

propias compañías han sufrido un drástico cambio en 2018. Sólo el 28% de ellas considera que los clientes acuden con mayor frecuencia a sus establecimientos, una tasa que en 2017 y 2016 se situaba en un 56% y que en 2015 llegó a un 58%

 

Nuevas generaciones

El envejecimiento de la población y la aparición de nuevas generaciones de consumidores que han crecido con unos hábitos distintos en una sociedad digitalizada y en constante cambio casi desde su nacimiento son otros de los retos a los que las empresas deben hacer frente y adaptarse.

Los cambios de comportamiento de los

consumidores a la hora de comprar moda obligan a gran parte de las compañías del sector a redefinir su público objetivo, reforzar la personalización de sus productos y servicios o realizar modificaciones en alguno de sus procesos. De hecho, el 87% de los operadores aseguran haber realizado ya algún cambio para adaptarse a las demandas de los nuevos consumidores.

Entre los tipos de transformaciones ejecutadas, la mitad de las empresas encuestadas ha optado por focalizarse en modificar o replantear su estrategia de comunicación para llegar a esas nuevas generaciones. Por otro lado, el 26% ha preferido centrarse en los nuevos canales de distribución, mientras que el 14% ha optado por rediseñar su imagen de marca. A menor escala, el 8% de las compañías ha considerado que realizar cambios en el punto de venta es la mejor forma para atraer a los nuevos consumidores y sólo el 2% se ha decantado por hacer algún cambio en su política de precios.

Albert Serrano, director general de vente-privee.com y Privalia en España, ha asegurado durante la presentación del Barómetro que “el negocio de la moda ya ha demostrado su talento para transformarse y aclimatarse a las circunstancias cambiantes y los nuevos escenarios que se han ido dando a lo largo de los años. Su dinamismo, su experiencia, su reconocimiento en los mercados internacionales o su saber hacer, son sólo algunas de las cualidades que destacan en las compañías de este sector, dispuestas siempre a reinventarse para sobrevivir en un negocio tan retador como emocionante”.

Estas son algunas de las conclusiones de la octava edición del Barómetro vente-privee Group-Modaes.es de Empresas de Moda en España, un estudio patrocinado por vente-privee Group y elaborado por Modaes.es a partir de los testimonios de una muestra de 300 empresas españolas de moda.

 

 

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