Pymes: bien en innovación; flojas en digitalización

 

 

Año tras año los problemas de las pequeñas y medianas empresas siguen siendo similares debido a su pequeño tamaño que reduce sus posibilidades de crecimiento -las medianas empresas de hasta 250 no llega al 9% del total de pymes- y a la falta de una estrategia de cara al futuro, quizá demasiado preocupadas por su supervivencia. Y aun así las pyme son optimistas de cara al futuro económico del país puesto que las expectativas de crecimiento del empleo y las ventas de las pymes españolas han mejorado de cara a este año y sobre todo al próximo.

 

 

 

 

son las empresas medianas, exportadoras, involucradas en transformaciones y estrategias digitales y con autonomía financiera presentan mayores tasas de éxito en competitividad empresarial, según las conclusiones que se desprende del Informe Pyme España 2018, realizado a partir de una muestra de 1.136 empresas, elaborado por la Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas (AECA); la Fundación para el Análisis Estratégico y Desarrollo de las Pymes FAEDPYME y el catedrático de la Universidad de Murcia y director del informe, Gregorio Sánchez.

Una de las principales conclusiones es que la actividad innovadora desarrollada por las pymes en España es muy relevante. En cuanto a la innovación en productos el informe revela que el 75,4% de las pymes han realizado cambios o mejoras en productos o servicios, y el 60,7% ha comercializado un nuevo producto o servicio. En cuanto a la innovación en procesos, el 68% ha introducido cambios o mejoras en los procesos de producción y el 71,8% ha adquirido nuevos bienes de equipo. Los cambios o mejoras en los productos son el tipo de innovación que más importancia tiene en la empresa.

La innovación en gestión realizada por las pymes está, en general, a niveles similares de los índices anteriores, con excepción de la innovación en productos o servicios. Así, los datos muestran que el 68% han realizado innovaciones en sus sistemas de dirección y gestión, el 64,2% ha realizado cambios en sus sistemas de compras y aprovisionamientos y el 61% realizó cambios en sus sistemas comercial o de ventas. Se ha constatado, además, que son las pymes de mayor tamaño, especialmente las medianas, que cuentan con gerentes con estudios universitarios, las que llevan a cabo más innovaciones y de mayor importancia en los ámbitos de productos, procesos y gestión. Por sector de actividad, las empresas del sector comercio son las que en mayor proporción desarrollan innovaciones.

Para Gregorio Sánchez, las pymes españolas se han tomado en serio la inversión en innovación, especialmente en lo que se refiere a producto, más que a proceso.

“Las pymes están desarrollando una intensa actividad innovadora, con casi el 75% de la muestra del estudio innovando en productos y servicios, un 70% en procesos y un 65% en gestión“. “El problema viene dado en la digitalización, donde se percibe que la pyme no tiene claro el objetivo de una inversión en este sentido y eso se traduce en cierta indefinición estratégica a la hora de decidir qué pasos dar en este sentido“, afirmó en la presentación del informe.

En este último aspecto, las pymes españolas necesitan seguir avanzando en los procesos de transformación digital del negocio, pese a los avances registrados en los últimos años. Con relación a la implantación de las TICs, la inmensa mayoría de las pymes disponen de página web propia (83,2%), mientras que tan sólo el 19,7% cuentan con una plataforma de e-commerce. La implantación dele-commerce crece hasta un 28,4% en el caso de pymes jóvenes, “ya que es una innovación que se ha extendido en la última década“, recalca el informe. Igualmente, en las empresas medianas, el porcentaje se dispara al 37,6%, lo que demuestra que el músculo empresarial es importante para poder implementar este tipo de digitalización.

 

 

 

 

En torno al 40% de las pymes cuentan con presencia activa en redes sociales, disponen de programas CRM para la gestión de clientes o de aplicaciones ERP. En todos los casos, son las empresas de mayor tamaño (medianas) y de los sectores comerciales y de servicios las que en mayor medida utilizan aplicaciones relacionadas con las TICs. En cuanto al contexto de la digitalización, las pymes españolas muestran valores medios (en torno a 3 puntos en una escala 1-5) en relación con su nivel de compromiso con las innovaciones digitales y con la preparación y adaptación de los conocimientos de sus empleados (o la subcontratación externa) en materia de digitalización. Específicamente, las empresas de mayor tamaño (especialmente medianas), de los sectores comerciales y servicios, no familiares y en las que el gerente posee estudios universitarios muestran mayores niveles de compromiso con la digitalización y de capital humano adaptado al desarrollo digital de la empresa. Con relación a los objetivos de la estrategia de digitalización, las pymes españolas muestran un similar y moderado interés (en torno a 3,5 puntos en una escala 1-5) en el aumento de la innovación en productos y procesos, en la disminución de costes y en la mejora de la experiencia del cliente. Las empresas medianas destacan en la disminución de costes y en la orientación hacia la mejora de la experiencia del cliente. También en este último aspecto destacan las empresas comerciales y de servicios y aquellas que tienen gerentes con estudios universitarios. Asimismo, los objetivos de estrategia digital encaminados a la innovación en productos y procesos discriminan positivamente a las empresas medianas, de sectores comerciales y de servicios, y aquellas en las que el control no es familiar y el gerente tiene estudios universitarios.

 

Radiografía de la pyme

Otro estudio elaborado por SAGE, ‘Radiografía de la Pyme 2018’ coincide en que el 97%, no tienen la digitalización como una prioridad. El 56% de ellas confía en que su facturación mejorará en los próximos 12 meses gracias, fundamentalmente, al aumento de la demanda de los clientes y a la tendencia de crecimiento de la economía reflejada en el PIB. Sin embargo no mencionan, en este punto, el uso de las nuevas tecnologías ni la digitalización de sus negocios como factor clave en dicha mejora del negocio

Los datos extraídos del informe desvelan que el 76% de las pymes españolas han invertido en “digitalización” en los últimos dos años, concretamente una media de 10.000 euros anuales. Esta inversión se concreta en servicios de voz, acceso a Internet y en la web; pero la transformación digital va mucho más allá, es un concepto 360º que aplica a todos los procesos del negocio, aplicaciones de gestión, servicios en la nube, procesos de gestión de clientes, marketing… y por supuesto personas. Así, el estudio desvela que el 69% de las pymes no cuentan con personal con habilidades digitales, y que el 80% de ellas necesitará ayuda externa para la puesta en marcha de la digitalización del negocio.

“Las pymes españolas tienen que ver en la digitalización el medio para conseguir crecer en el mercado, ganar en eficiencia y competitividad y mejorar la satisfacción de las necesidades y expectativas de sus clientes”, afirmó Luis Pardo, CEO y Consejero Delegado de Sage Iberia, durante la presentación del informe. “Pero, para cumplir con estos objetivos y que el balance de la adopción de nuevas tecnologías sea positivo, es necesario tener un concepto global sobre el significado de la transformación digital, que se trata de un proceso evolutivo y de adaptación al medio, el mundo hiperconectado de la 4ª revolución industrial. Necesitamos más “Inteligencia Digital” a la hora de desarrollar los planes estratégicos, determinar las inversiones y saber como vamos a utilizar y gestionar los datos. La acertada combinación de estos y otros aspectos determinará la evolución y el éxito de nuestro negocio”, explicó.

 

 

 

 

En este sentido el informe señala un dato preocupante, y es que solo el 19% de las pymes tiene establecido un plan digital, y de dicho porcentaje solo el 53% tiene un presupuesto asignado a dicho plan. Además, el 25% de las pymes no sabe hacia dónde va a ir dirigida la inversión en digitalización.

 

Expectativas de crecimiento y ventas y responsabilidad social

En cuanto a las expectativas de crecimiento de ventas y empleo de las pymes españolas son moderadamente favorables, según el informe de la Fundación para el Análisis Estratégico y Desarrollo de las Pymes, mostrando mayor intensidad en el nivel de ventas que en la generación de empleo. El 40,9% de las pymes tienen expectativas de que aumentarán sus ventas en 2019; el 56,3% cree que las mantendrá y tan sólo el 2,8% prevé que disminuirán. Respecto al empleo, en 2018 el 21,4% de las pymes lo incrementaron, el 74,4% lo mantuvo y el 4,2% lo redujo. Las empresas de mayor tamaño (medianas), más jóvenes (con menos de 10 años), no familiares y pertenecientes al sector servicios, son las que presentan mejores expectativas en empleo y ventas.

Por otra parte, la responsabilidad social en todas sus expresiones resulta de gran interés para las pymes españolas, destacando, con puntuaciones en torno a 4 en una escala 1-5, las acciones y políticas relacionadas con la mejora significativa de la imagen y reputación y el incremento de los niveles de transparencia. Asimismo, las pymes españolas priorizan trabajar con proveedores locales, e impulsar medidas para realizar un reciclaje efectivo y consumir menos energía y otros recursos. Son las empresas medianas, maduras y dirigidas por gerentes con estudios universitarios las que otorgan mayor nivel de importancia a estas políticas generales de responsabilidad social.

En relación con las acciones de responsabilidad social en el ámbito de los empleados, las pymes otorgan una muy elevada relevancia a que una parte importante de los trabajadores tengan contratos estables (4,45 en una escala 1-5). Asimismo, las pymes se muestran moderadamente interesadas en la mejora el nivel de satisfacción/motivación de los empleados (3,69) y en facilitarles flexibilidad laboral en términos de horarios flexibles (ambos en torno a 3,5 puntos). Son las empresas de más tamaño, de mayor antigüedad, de control no familiar, y pertenecientes al sector comercial las más orientadas a políticas de responsabilidad social laboral.

Con respecto a otras acciones de responsabilidad social, las pymes españolas evidencian, en general, una moderada implantación de códigos de conducta (50,7%), y una escasa implantación de políticas de evaluación del clima laboral (33,0%) y de publicación de memorias de sostenibilidad (19,0%). A pesar de esta baja implantación, las pymes reconocen mayoritariamente la gran importancia de estos dos últimos aspectos en el entorno competitivo actual. Las empresas medianas, más jóvenes, de control no familiar, dirigidas por gerentes con estudios universitarios y que operan en el sector servicios son las que presentan un mayor grado de implantación de estas políticas de responsabilidad social.

 

Financiación y recursos humanos

Según el informe mencionado, las pymes españolas han recurrido en menor medida a la financiación bancaria en relación a años anteriores, probablemente debido a que se están acometiendo menos proyectos de inversión. En este sentido, los datos indican que sólo el 34,2% de las pymes han intentado acceder a líneas de financiación de entidades de crédito, mientras que el 29,3% no ha accedido porque recurren a la autofinanciación (beneficios más amortizaciones), el 35,7% no lo necesitan, al no estar haciendo inversiones y el 0,8% no lo han solicitado porque piensan que no lo conseguirían. Respecto a las condiciones de financiación bancaria, los datos son positivos ya que, de las pymes que solicitaron un crédito, el 51,2% lo obtuvieron en mejores condiciones que en años anteriores, el 37,5% lo obtuvieron en las mismas condiciones y el 8,2% lo consiguieron pero con condiciones más duras. Del resto, cabe destacar que sólo al 1% no le fue concedida la operación. Se ha constatado, además, que las empresas medianas, las no familiares, las gestionadas por gerentes con estudios universitarios y las empresas maduras consideran que la evolución de sus condiciones financieras ha sido más favorable.

En cualto a la evolución de los recursos humanos, las pymes españolas muestran un moderado desarrollo de políticas de recursos humanos, las cuales se concentran mayoritariamente en los procesos de formación de sus empleados. Los procesos de recursos humanos con un mayor grado de desarrollo e implantación (más de 3,5 puntos en una escala 1-5) son los procesos de selección basados en requerimientos del puesto, la inversión en políticas y programas de formación continua y el diseño de políticas retributivas equitativas. Por el contrario, las políticas menos utilizadas son las relativas a implantación de sistemas de retribución variable en función de resultados y sistemas de evaluación del desempeño. Por lo que respecta a la existencia de diferencias entre empresas, las pymes que tienen gerente con estudios universitarios presentan un mayor grado de implantación y desarrollo de las políticas de recursos humanos.

 

La pyme competitiva

Las pymes con un perfil competitivo más exitoso según la Fundación para el Análisis Estratégico y Desarrollo de las Pymes son aquellas que presentan las siguientes características:

 

       • Empresas medianas (mayor tamaño)

       • Con dirección profesionalizada y de formación superior

       • Exportadora y con estrategias de crecimiento

       • Innovadora en productos/servicios, en procesos y en gestión

       • Con políticas de recursos humanos formalizadas

       • Con autonomía financiera

       • Fuertemente involucrada en transformaciones y estrategias digitales

       • Con políticas socialmente responsables a nivel interno y externo

 

De las 1136 empresas de la muestra que han sido analizadas en este Informe, el 50,7% son pequeñas (de 10 a 49 empleados), el 40,4% son microempresas (de 6 a 9 empleados) y el 8,9% son medianas. La antigüedad media de las Pyme españolas es de unos 30 años, estando gestionadas por gerentes con una experiencia en el cargo de 18,2 años, que en su mayoría son hombres (85,8%). El 23,8 % del total de los gerentes tienen estudios universitarios, creciendo el porcentaje de directivos con formación universitaria a medida que lo hace el tamaño de las empresas. La mayoría de las Pyme son empresas familiares -69,1%- que, por lo general, tienen un menor tamaño que las no familiares, especialmente en el segmento de empresas medianas. En cuanto al nivel de cualificación de las plantillas en términos medios, en una Pyme tipo, nos encontramos con que un 41,9% del personal tiene estudios básicos, un 34,3% tiene estudios medios (Bachillerato o FP) y el 23,8% de personal restante tiene estudios universitarios.

 

Sofía Alonso

 

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